Somos Mima y Titi. Y con estos nombres, ¿de qué otra manera nos podíamos llamar? Naturales, a veces demasiado. Feministas, pero poco femeninas. Currantas, madres y ante todo, personas.
Hace años dejamos atrás la parte chunga de la profesión, y nos quedamos con la profesionalidad y el buen rollo. Nos ponen los briefings honestos y los buenos clientes. Nos adaptamos a cada proyecto, sea cual sea su esencia y su envergadura. Nuestro equipo base es sénior y montamos el resto del equipo en función de las necesidades del proyecto, evitando soluciones estándar y aportando riqueza, singularidad, calidad y eficiencia. Con este modelo flexible nos permite colaborar con grandes y diferentes talentos durante el año con el objetivo de obtener un resultado de alto nivel, evitando sobrecostes innecesarios.









































